Síndrome de la muerte de cuna.
Síndrome de la muerte de cuna
Muerte de cuna o Síndrome de Muerte Súbita del Lactante
(SMSL)
En los niños menores de un año, existe un tipo de apnea del
sueño muy peligrosa conocida como muerte de cuna o Síndrome de Muerte Súbita
del Lactante (SMSL), ésta suele afectar alrededor del 5% de los bebés
aparentemente sanos.
No se conoce bien la
causa, pero se relaciona este dramático suceso con problemas en el
mecanismo del sistema nervioso central que controlan la respiración y el ritmo
cardiaco que están implicados en la detección del intercambio de gases durante
la respiración, se presenta de forma esporádica y rápida y no se puede
prevenir ni evitar.
Se cree que pueden
contribuir factores como el estrechamiento y la inflamación de las vías
respiratorias, una deficiencia crónica de oxígeno y una respiración irregular
con sucesos de apnea, lo que puede predisponer al bebé a un espasmo de la
tráquea y provocar su muerte.
En la mayoría de los casos
la apnea, es breve y el bebé aunque no puede respirar no presenta mayor problema, pero durante una apnea
prolongada, la falta de oxígeno en el cerebro y el corazón pueden provocar
una arritmia cardiaca mortal. Por lo general, la muerte sobreviene
rápidamente sin que los bebés lloren o se agite y con frecuencia nadie se da
cuenta del suceso aunque el bebé esté incluso en brazos de sus padres.
La muerte de cuna es más común durante el invierno
y en algunos casos ocurre después de haber padecido un resfriado. Sin embargo,
la mayoría de los bebés no han presentado ninguna enfermedad o síntoma antes de
morir.
iado. Sin embargo, la mayoría de los bebés no han presentado
ninguna enfermedad o síntoma antes de morir.
Entre los factores predisponentes están:
· La
herencia, por lo que conocer si existe algún caso familiar es muy importante.
· Ser
hijos de madres fumadoras.
· En
haber tenido un hermano o hermana que hayan muerto de esta forma.
· El
ser prematuros.
· El
haber tenido poco peso al nacer.
· El
presentar un crecimiento más lento de lo normal.
¿Por qué se produce?
En algunos casos, la
autopsia ha revelado que la muerte súbita se debió a una hemorragia
cerebral, muchas veces ocasionada por una caída o golpe. También se han
encontrado en algunos niños, señales de miocarditis, que es la inflamación
del músculo del corazón o de meningitis, que es una infección de las membranas
que protegen al cerebro y médula espinal, pero estas enfermedades generalmente
producen síntomas previos.
Cuando hay el antecedente,
se deben colocar monitores para apnea cerca del bebé y en donde se encuentre la
madre, para identificar si hay un cese de respiración y en este caso suena una
alarma.
Como medidas preventivas,
se recomienda:
· NO
fumar nunca cerca del bebé o en su habitación.
NO acostarlo boca abajo.
· Evitar que duerman en medio de los padres.
· NO colocarles cobijas y sábanas sobre su carita o que sean muy pesadas e impidan el libre movimiento.
· NO ponerles ropa personal o de cama ajustada. Para que estén calientitos es mejor ponerles un mameluco o pijama calientita y evitar cubrirlos, para evitar algún tipo de asfixia.
· Establecer las medidas oportunas de vigilancia y atención inmediata en caso de urgencia.
En algunos casos, la autopsia ha revelado que la muerte súbita se debió a una hemorragia cerebral, muchas veces ocasionada por una caída o golpe. También se han encontrado en algunos niños, señales de miocarditis, que es la inflamación del músculo del corazón o de meningitis, que es una infección de las membranas que protegen al cerebro y médula espinal, pero estas enfermedades generalmente producen síntomas previos.
Cuando hay el antecedente, se deben colocar monitores para apnea cerca del bebé y en donde se encuentre la madre, para identificar si hay un cese de respiración y en este caso suena una alarma.
La valoración después de nacer y el control pediátrico es también muy importante para identificar oportunamente cualquier tipo de problema cardiovascular, que están muy relacionados en algunos casos con este tipo de apnea.
Aunque no existe tratamiento médico para este problema, en algunos casos es importante hospitalizar al bebé que ha tenido repetidos episodios de apnea, para vigilarlo y controlarlo oportunamente.
La pérdida repentina de un hijo es uno de los golpes más duros de la vida por lo que la orientación psicológica es recomendable, sobre todo para evitar el miedo al tener otro hijo o hija.

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